En ruinas como todo el pueblo, que está abandonado hace muchos años, aparece rodeada por una necrópolis medieval con sarcófagos de arenisca de concavidad antropomorfa. Obra de mampostería, cubierta en su día por dos tramos de lunetos hacia la cabecera sobre arcos de medio punto y pilastras, y techumbre de madera en el resto. Tenía un coro alto a los pies y una espadaña de ladrillo con dos huecos.